Innovación para dummies del sector turismo (II)

 

Dedicado a todos esos colegas que piensan que el turismo rural comunitario es la única forma válida de innovación en turismo, cuando, en realidad, la regresión a lo primario, a lo autóctono y a lo originario es quizás la manera más simple de innovar en nuestro sector, al mismo tiempo que se refuerza al componente andino como rasgo único de la oferta turística nacional, limitando así otras temáticas turísticas ajenas al ande y su avasallador magnetismo a la hora de viajar por Perú.

 

Si piensas innovar en turismo, sácate la nube tecnológica de los ojos

Se  cree que aplicar innovación en el sector turismo significa invertir, únicamente, en soportes tecnológicos. Eso es estrechez mental o puro desconocimiento. Los agentes de viajes caen en el error de limitar la innovación: apostando por el endiosado marketing digital, creando web sites y teniendo presencia en redes sociales, incluso muchas veces sin contar con una estrategia coherente que transforme la socialización en negocios. ¡Un like o miles de likes no hacen la primavera!  Además, por supuesto, están los infaltables GDS como Sabre o Amadeus, y el tan necesario POS para facilitar los pagos. ‹‹Y ya, bestial, hemos cumplido con la innovación, colega Turismólogo, no moleste más››, me dirán algunos.

Pero yo debo decirles que la innovación trasciende la tecnología. Que los procesos de innovación con mejores resultados se aprecien en el ámbito tecnológico, lo cual es indiscutible, no menoscaba la posibilidad de desarrollar propuestas altamente diferenciadas en turismo. Dicho de otro modo: es viable la innovación en turismo si se diseñan experiencias que respondan a la motivación de viaje de una manera distinta al estándar predominante de los servicios turísticos. He ahí una tentativa para definir la innovación aplicada al turismo.

El caso de Skylodge Adventure Suites en Valle Sagrado es ilustrativo al respecto. La empresa Natura Vive, especialista en turismo de aventura, creó este concepto de alojamiento innovador, una propuesta única y sin par en nuestro país, con una nítida diferenciación de la experiencia turística en Cusco, donde la oferta de alojamiento es prácticamente una retahíla de lo estándar. En el año 2015, el diario El Comercio le dedicó esta reseña:

“Las habitaciones del Skylodge Adventure Suites de Natura Vive te harán flotar, literalmente. Ubicados a 400 metros colgando sobre el Valle Sagrado en Cusco están los tres módulos capaces de albergar hasta ocho personas por noche con todas las comodidades de un hotel común, salvo por el detalle de estar durmiendo lejos de tierra firme.

Cada módulo cuenta con cuatro camas y un baño privado. Las paredes de la cápsula, excepto la del baño, son transparentes para tener una vista espectacular del valle y de las estrellas por la noche. La luz es ecológica con paneles foto voltaicos que almacena energía. El servicio incluye alojamiento, guías, equipo de seguridad, cena y desayuno.”

Estamos, sin duda, ante una reformulación de la experiencia turística en términos de forma y fondo, que es capaz también de generar una demanda sostenida en el tiempo: el segmento de aventura con poder adquisitivo. Resultados garantizados.

 

Antes de innovar debes comprender los códigos simbólicos en turismo.

Desde la orilla del Destino Turístico, a los gestores públicos les iría mejor en muchas de sus decisiones y labores, sobre todo en la distribución de su presupuesto, si admiten de una vez para siempre que la competencia entre destinos no estriba en los paisajes y expresiones culturales que posee Apurímac versus los paisajes y expresiones culturales que ostenta Ica, por citar un ejemplo. Esa vieja escuela de publicidad, pretenciosa en su desalada carrera de comparar patrimonios naturales y culturales, nos ha puesto una viga en los ojos. Esa torpe y vetusta práctica de lanzar campañas de publicidad turística, donde todo lo que se ve parece el Edén llevado a su máxima expresión lírica, también es responsable de nuestra ceguera. Por eso no es extraño que, entre los recios defensores de la Marca Perú, hay muchos profesionales de turismo. Están ciegos.

No entienden los gestores de turismo ―ni sus amigos consultores ni los agentes de viajes― que los consumidores de turismo, como todos los seres humanos en el mundo, han desarrollado pensamiento simbólico y que, por esta facultad de su mente, ellos conectan por y con significados. Por tanto, si el significado del Sitio Arqueológico de Kuélap es hoy, año 2017, relevante para la mente del turista, entonces los resultados en visitas, permanencias y gastos crecerán en esa bella región que es Amazonas, pues posee una atracción que a ojos y a oídos y para la MENTE DEL PÚBLICO se presenta como MUY IMPORTANTE (o sea que importa, que interesa…). Pero Kuélap, con ser un atractivo turístico repotenciado por un sistema de telecabinas, si no cuenta con un SIGNIFICADO RELEVANTE para el turista, éste no se molestará en emprender el viaje a Amazonas. Los seres humanos nos casamos con significados, no con publicidad lírica.

La teoría de los Códigos Simbólicos, expuesta en un pasado post de este blog, es notable en su supremacía intelectual para explicar por qué ciertos atractivos y destinos turísticos son los elegidos y preferidos por los visitantes en Perú y en el mundo. Si yo te pregunto, ¿qué te gustaría conocer de Egipto? Tu respuesta es más que obvia. Definitivamente, no se puede excluir el estudio de la mente y sus respuestas neurológicas para entender la innovación de los destinos turísticos, lograr descentralizarlos y definir mejor aquellos procesos comerciales que nos llevarán a resultados. La puesta en valor de los recursos que, luego como atractivos, dan forma a un destino turístico, créanme, no es lo más difícil para nuestros gestores públicos.

 

No toda puesta en valor en turismo es innovación.

 Ahora bien, en relación a lo anterior, es pertinente llamar la atención sobre un asunto que resulta interesante para la reflexión. Si bien es cierto que Kuélap, con su nuevo sistema de telecabinas, representa una mejora sustancial del servicio y de la experiencia turística en Amazonas, ¿ello bastará para afirmar que es una propuesta innovadora? A efectos de  responder con acierto a esta interrogante, es lícito formularse otras dos en sintonía con las condiciones de la innovación: ¿Ofrece Kuélap una experiencia altamente diferenciada para los turistas? ¿Se orienta a registrar óptimos resultados en visitas, permanencias y consumos? Aunque es prematuro adelantar opinión acerca de la segunda pregunta, creo que en la primera se puede inferir que, para el contexto peruano, sí, está claro que representa una apuesta muy diferenciada, siempre que esté enfocada al turismo interno, ya que el público extranjero aprecia los teleféricos o telecabinas, y en general las obras de planta turística, como lo mínimo indispensable de todo destino de naturaleza. He ahí la cuestión: se innova para segmentos y nichos, no para todos los perfiles de turistas.

Para innovar no basta, pues, un esfuerzo de puesta en valor de uno o varios recursos que serán la base de nuestra propuesta diferenciada. Es necesario, también, priorizar aquellos recursos y atracciones que de verdad conecten con nuestro target turístico. No todo es digno de visita en Perú; por lo tanto, no todo merece puesta en valor ni procesos de innovación. Y aquí cobra fuerza, una vez más, los códigos simbólicos, una forma muy superior de entender la conexión entre mente humana y atractivo o destino turístico, y por ende un filtro más efectivo para la selección de recursos con mayor potencial, que la  investigación de mercados tradicional, empecinada en validar hipótesis como fuere, viciada de maniqueísmo, que sirve para todo menos para innovar en nuestro sector.

Innovación para dummies del sector turismo (I)

¿De qué hablamos cuando hablamos de innovación? ¿A qué nos referimos exactamente con innovación en el campo de los negocios? Pienso que son dos preguntas pertinentes, totalmente válidas, habida cuenta que se suele caer en una serie de errores cuando se aborda y se pretende aplicar innovación en Perú, en especial en el sector turismo. Pero antes de desarrollar mi  marco de referencia acerca de innovación, por llamarlo de algún modo, debo indicar al lector que en este post presentaré casos gastronómicos locales por ser bastante ilustrativos en la materia que hoy nos ocupa. Me comprometo a una segunda parte, más estrictamente turística.

El primer error que se comete es confundir creatividad con innovación. Señores, la creatividad es básicamente la facultad humana que tenemos para generar ideas, imágenes, abstracciones y conceptos. No es un secreto para nadie que los peruanos son considerados seres muy creativos. Esto lo apreciamos, por ejemplo, en lo memes que diariamente se esparcen por redes sociales. Pero yo te pregunto: ¿cuánta de esta creatividad es rentable?, ¿cuánta de esta creatividad es garantía de éxito para tu negocio? En este mundo actual, claro está, tener una idea creativa no hace el verano.

La innovación, por su parte, es el proceso de aplicación de una idea o un conjunto de ideas con alto potencial de desarrollo, que  generan cambios y transformaciones con valor para los clientes. Ideas que, siendo muy creativas o no tanto, aseguran los resultados que esperas. Y esto ocurre porque  la innovación cumple con dos condiciones esenciales:

La primera es que toda INNOVACIÓN debe presentare como una PROPUESTA ALTAMENTE DIFERENCIADA, es decir, que sea capaz de marcar distancia con los competidores, que reconozca nuevas oportunidades en el mercado que los demás son incapaces de ver y, es más, que cree nuevos mercados. Un gran ejemplo de innovación altamente diferenciada sería el Ipod, reproductor de mil canciones en tu bolsillo, una idea que sale al mundo en el año 2001  y que cambió para siempre la industria de la música. Un caso local y muy interesante es el del restaurante CENTRAL, del afamado chef Virgilio Martínez, y que está considerado el cuarto mejor del mundo. La propuesta gastronómica de Central se sustenta en una visión multidisciplinaria, que implica diálogo con diferentes ciencias como la antropología, la botánica, la geografía y la biología. Lo que te sirven allí no es simple comida, es el resultado complejo de investigación, viajes, diálogo con científicos, con comunidades nativas. Y esa es la poderosa diferenciación de CENTRAL: Salir del fogón y hacer investigación, eso enriquece la gastronomía.

La segunda condición de la INNOVACIÓN es que sea DINÁMICA EN EL TIEMPO. ¿Qué quiere decir esto? Que tu propuesta no sea estática, no sea rígida; sino, más bien, que ofrezca crecimiento continuo, sostenido en el tiempo, en mayor volumen de ventas, en expansión de marca, en reputación, en cuota de mercado… Es decir que la innovación  nos lleve a resultados. Si no hay resultados, no es innovación en el campo empresarial; es sólo una buena idea. Un caso que me gusta mucho compartir es el de Veggie Pizza, un restaurante peruano que reformuló el concepto de pizza tradicional, haciéndola vegetariana con insumos inusuales para una pizza, como palta, quinua y choclo. Y en menos de cuatro años ya cuenta con 3 locales, un público cautivo y una buena reputación como marca saludable. Esa es una idea dinámica en el tiempo, eso es INNOVACIÓN, un cambio que otorga valor.

Queda claro, pues, que  la creatividad es la idea, el concepto; la innovación es el proceso de aplicación de esa idea, capaz de generar resultados. Y tú ¿ estás creando o estás innovando?

 

Cuando el antimarketing intenta razonar y no puede

El Turismólogo explicando las fases del Modelo de Marketing ALE I

El pasado jueves 9 de febrero, ante nutrido auditorio en la Casona de San Marcos, ofrecí la conferencia “¿Cómo aplicar neuromarketing en tu negocio turístico?” El evento desencadenó posturas disímiles, a favor y en contra, algunas alturadas y lúcidas y otras un tanto carentes de información, claramente más empecinadas en desestimar y minimizar lo que no entienden. Sea como fuere, celebro que la gente se lleve inquietudes más que certezas luego de asistir a mis presentaciones. No busco imponer una metodología ni predicar verdades absolutas. Esto siempre lo refiero en la parte introductoria de todas mis conferencias y seminarios, y soy muy enfático en ello, como bien sabe el creciente público seguidor de este blog, cuya confianza he sabido ganarme con base en resultados.

Hay entre los mercadólogos quienes tienen una alergia natural a todo lo que se presenta con el prefijo neuro, y eso se entiende pues en su discurso y práctica sólo existe el paradigma del marketing purista (4Ps, ante todo y sobre todo, y amén), el cual por supuesto ha funcionado, sin menores cambios, para los mercados pre-globalización, con un escenario comercial diferente que privilegiaba el producto antes que la experiencia, donde las marcas sólo informaban pero no interactuaban y en el que, sin el avance de las TIC, era prácticamente imposible descubrir a un consumidor informado, conectado, empoderado y consciente de lo que puede hacer y qué demandar a las empresas.

Un ejemplo local de este marketing purista es el profesor Fernando Zelada, a quien alguna vez he citado en este blog  por la consistencia que le caracteriza en ciertos tópicos. Sin embargo, por causa de su visión purista del marketing, no es casualidad que él reniegue no sólo del neuromarketing sino también del marketing digital, del branding emocional, de los consumer insights y todo cuanto ponga en jaque sus paradigmas y su autoridad académica.

El profesor Zelada preparando la artillería contra El Turismólogo.

He leído su libro “Peruvian Marketing” y sus artículos y, aunque no coincido con algunos de sus postulados y me fatiga su tono irónico, típicamente ochentero, no puedo soslayar su defensa de un marketing basado en el consumidor. Yo le reconozco ese trabajo solitario en favor del marketing. Lo que no puedo concederle al profesor Zelada es la libertina imputación que me hace cuando refiere, ante el público de Mercado Negro Publicidad & Marketing- Perú, durante un streaming del 15 de febrero en Facebook, que debo trabajar más mi ética, que estoy afectando a los emprendedores y que mi artículo “Mi problema con la investigación de mercados” carece de argumentación científica.  Eso es inexacto y acusa malicia de su parte.

Estimados lectores, creo que es justo considerar lo siguiente:

  1. Cualquier persona que revisa el mencionado artículo puede darse cuenta que es, quizás, el de mayor referenciación científica de mis textos, que no son monografías ni pretenden serlo. E incluso comparto los títulos de autores de la estatura de un Antonio Damasio o un Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía, para que sean leídos y estudiados. El marketing no es una isla, y debe nutrirse de otras fuentes del conocimiento.
  1. El profesor Zelada, fiel a su estilo, de manera antojadiza, saca de contexto mis palabras. Yo escribí y lo ratifico aquí hasta que se demuestre lo contrario: La investigación de mercados no sirve para INNOVAR EN TURISMO y en ninguna otra actividad inherente a la ECONOMÍA DE SERVICIOS, a la dinámica de los negocios dedicados a generar EXPERIENCIAS DE CONSUMO. Yo no sostuve que “la investigación de mercados no sirve”, así a secas, como él maliciosamente dice a su público cuando empieza a referirse a mí. Yo nunca afirmaría tal cosa porque entiendo que la investigación de mercados nos permite validar hipótesis, comprobar la viabilidad de un proyecto, contrastar información, siendo clave para la toma de decisiones. Yo no reniego de eso. Mi crítica apunta a que la investigación de mercados no sirve para INNOVAR en mi sector profesional. ¿Poseer tanta información y tan pocos resultados es casualidad en el sector turismo de Perú?

Primer profesional de turismo que aparece en Mercado Negro Publicidad & Marketing – Perú.

  1. Yo lo emplazo a usted, profesor Zelada, a exponer un solo ejemplo en TURISMO o en SERVICIOS (NO COMPLEMENTARIOS AL PRODUCTO) donde la innovación haya nacido a consecuencia de aplicar encuestas, focus groups o entrevistas. Le anticipo que conceptos innovadores como Airbnb y Room Mate Hotels no nacieron de la investigación de mercados en turismo. Estas propuestas, altamente diferenciadas y dinámicas en el tiempo, surgieron de propias experiencias de consumo de sus creadores, quienes, buscando generar valor para ellos, acertaron en generar valor para un amplio público también.

No faltan los colegas acéfalos, como Martín Mautino, que opinan de temas que no han estudiado ni desarrollado.

  1. Otro punto que me reprocha el profesor Zelada es mi supuesta falacia de otorgarle más importancia a la Ventaja Emocional que a la Ventaja Funcional en la Fórmula del Valor que presenté en el citado artículo. Yo lo entiendo perfectamente: él se ha formado bajo los cánones de la economía industrial, de procesos de producción, de factoría, de fábrica, de bienes tangibles con servicios complementarios. Es normal que él defienda la Ventaja Funcional. Es parte de su negocio como consultor accionar en ella, como también es lícito de mi parte poner el acento en la Ventaja Emocional cuando hablamos de servicios turísticos, vale decir, de experiencias de tiempo compartido, de búsqueda de memorias felices y aspiraciones a otro nivel del ser.
  1. Hace tiempo que en turismo se ha superado la teoría del aprendizaje ―que tanto le agrada repetir al profesor Zelada― para explicar el comportamiento del consumidor de viajes. ¿Por qué? Primero porque el negocio del turismo no radica en ofrecer bienes tangibles como una camisa, un escritorio o una gaseosa que si me gustan y APRENDO que me gustan, pues entonces seguiré comprando por aprendizaje; el turismo, más bien, se centra en las experiencias que el turista vivirá en cada destino visitado. Cada viaje, cada destino, cada experiencia es distinta. Los bienes tangibles son el complemento en turismo, no el leit motiv del viaje. Atención allí. Y en segundo lugar ―y me resulta de una pequeñez intelectual decirlo por su gran obviedad, pero es necesario― porque cuando un ser humano emprende el viaje, por primera o por segunda o por tercera, cuarta, quinta vez, siempre lo hace colmado de emoción positiva. ¿O alguien viaja para pasarla mal, estar triste o taciturno? Sea un turista de aventura, una pareja de lunamieleros o un grupo de adolescentes en viaje de promoción escolar, la compra de un paquete turístico es desde la emoción, por emoción y para emocionarse. En turismo estamos siempre ante una compra emocional, le guste aceptarlo o no a los puristas del marketing.

                       Equipo Coopera Consultores.

  1. Mi ética profesional me ha llevado a aportar a mi sector en el debate de ideas y en la presentación de metodologías para innovar en turismo, algunas veces sin recibir ningún tipo de remuneración. Y ello al margen de mis labores empresariales y académicas en pro del turismo. No admito, por tanto, que el profesor Zelada sugiera que mi trabajo está reñido con la ética. Es él quien comete el error de ejercer una crítica nada objetiva, extrayendo sólo ciertas partes de mi artículo, sin presentarlo íntegramente porque sabe muy bien que, en  el ámbito del conocimiento del turismo, no va a poder defender su visión purista del marketing.

Por otra parte, debo decir que me resulta estimulante ver que, tras mi conferencia de neuromarketing en la Casona de San Marcos, se ha generado un estado de conciencia en torno al marketing y su utilidad en el sector turismo. En agenda hay actualmente hasta cuatro cursos de relieve para profesionales y emprendedores de la cultura del encuentro, sin incluir todavía el evento de capacitación que próximamente haré público. Propiciar estas iniciativas en favor del marketing en mi sector es algo que me motiva a seguir innovando. Nos vemos pronto.

 

 

 

¿Quién hace antimarketing?

Es una bajeza sugerir que, quienes indagamos en otros ámbitos del conocimiento para enriquecer la praxis empresarial del turismo, nos dedicamos a vender humo. Que un profesional se exprese en tales términos sólo refleja, además de un ánimo belicoso, los precarios niveles de debate en nuestro sector, en donde parece que toda tentativa de innovación tiene que ser, burdamente, repudiada por supuestos abanderados del marketing, iluminados poseedores de verdades absolutas en cuanto a investigación de mercados y compra emocional (como si el turismo se tratase de factorías que producen andamios, losetas, ventiladores y uno APRENDE, pues, a repetir la compra de tales cosas).

La crítica proviene, precisamente, de aquellos colegas que forman parte de los grupúsculos allegados a los amigos funcionarios o ex funcionarios del MINCETUR, y que han sabido conquistar la gratitud oportunista de ciertos consultores y actores universitarios anclados en el siglo XX. Esos colegas ―que mientras me leen se reconocen íntegramente― son incapaces de comprender lo que no conocen, lo que no han leído ni estudiado ni aplicado; pero, eso sí, son muy aguzados para desestimar a quienes ven, acaso, como una amenaza. Y lo más lamentable es que para ejercer su amago de crítica lo hacen sin argumentos propios, con una mirada muy local, casi renegando de lo que sucede en el mundo globalizado.

Acerca de un próximo curso que organiza un colega, quien gusta mucho de criticar lo que no entiende, yo me pregunto, y sin atisbo de sorna, ¿qué me puede enseñar de marketing un señor cuya idea de innovación en turismo se reduce a limpiar las calles? ¿Qué me puede aportar a mi vida profesional alguien que ha trabajado en el MINCETUR sin legar resultados tangibles para el sector? ¿De qué me sirve escuchar el discurso estándar de esos profesionales que, con supina ignorancia, creen que la gestión pública asegura logros en turismo? Eso sí, los títulos, los años de experiencia y la trayectoria laboral de esos expositores se presentan como lo más respetable y sugestivo, lo non plus ultra del turismo en Perú, recordando el mal gusto de la publicidad local en su afán de captar clientes como sea necesario. Incluso se llega a la injuria comercial de ofrecer descuentos cuando lo que se pretende es dar el valioso CONOCIMIENTO de esos dignos ponentes con tan rutilantes carreras. ¿Antimarketing? No. A eso yo le llamo no saber aplicar marketing. Lección básica, y anota bien porque no me gusta repetir las cosas: tus 4Ps deben guardar coherencia entre ellas. Es simple dialéctica, lógica universal, sentido común.

Una conclusión es elocuente: en la vida hay quienes exploramos nuevos caminos con el propósito de aportar, pero, también, hay seres cuya estrechez mental sólo les alcanza para la crítica más ramplona.

Nos vemos en la Casona de San Marcos, colegas. Sí, nuevamente  😉

SEMINARIO DE MARKETING GASTRONÓMICO

 

¡Aprende a innovar! No te pierdas esta oportunidad para certificarte en el Modelo de Marketing ALE 1, diseñado para revolucionar negocios gastronómicos y negocios afines. ¡Nos vemos el sábado 4 de marzo, de 4:00 p.m. a 7:00 p.m., en el Centro de Innovación Co-Labora!

           

Temario:
– Formulación de Plan de Negocios para restaurantes
– Proceso de Generación de Experiencias
– Códigos culturales y simbólicos en la Mesa peruana
– Tendencias: Wellness, Etnoconsumer y Tecnofacilismo
– Principios de Neuromarketing para restaurantes
– Modelo Táctico de Marketing Gastronómico (ALE 1)

   

Facilitador: Renzo Miranda Zegarra – El Turismólogo

 

Especialista en Innovación y Marketing. Docente universitario, conferencista y consultor de gobiernos locales y empresas de servicios, con conocimiento de la problemática de pymes turísticas y gastronómicas. Autor del libro “Crítica del Turismo”. Gerente de Capacitación y Desarrollo de Coopera Consultores. Creador y promotor del Congreso Internacional “ExpoNegocios: Gastronomía e Innovación”. Miembro latinoamericano del Portal Web español www.nuestroturismo.com y gestor del blog profesional www.elturismologo.wordpress.com

 

   

Costo: s/. 40.00 (Incluye certificación y coffee break)

Depósito Cuenta Interbank: 087-306767251-0 (Enviar foto del voucher y nombre completo.)

Contacto WhatsApp: 987 114 507 (RPC)

Contacto Email: renzomiranda1@gmail.com

Lugar: Co-Labora Coworking ( Av. Aramburú 878 – Surquillo.)

 

    

 

Mi problema con la Investigación de Mercados

Ofreciendo conferencia de Neuromarketing Turístico en el Centro Cultural de San Marcos.

Encuestas, focus groups, entrevistas y otras técnicas de investigación de mercados sólo se limitan a recolectar información racional de los prospectos; es decir, sólo alcanzan una pequeña parcela de aquel mundo complejo que es cada ser humano, olvidando que nuestra toma de decisión tiene un alto porcentaje irracional (emocional e instintivo).

Esto lo he desarrollo con más profundidad en un post del 2015, donde menciono el fracaso millonario que fue La Moradita de Inca Kola por causa, en buena parte, del otrora respetable y determinante focus group. Ocurre que al citar a personas a tus sesiones de focus group para formularles preguntas acerca de la viabilidad de un producto, esas personas son predispuestas desde la invitación a responder de manera racional. Nadie quiere parecer tonto ante otros. Similar contexto se vive en un salón universitario frente a las preguntas inquisitivas del docente; no faltan allí los estudiantes locuaces cuya verborrea revela a menudo inexactitudes y aquellos jóvenes tímidos que, teniendo más acierto, responden parcamente por temor a caer en el desatino y provocar así la mofa de los demás.

Resulta pertinente notificar a mis colegas de turismo que, desde la década de los cincuenta, la Universidad de Harvard empezó a indagar en neurociencia y, en los noventa, su afamado profesor Gerald Zaltman, del Harvard Business School, llegó a la conclusión de que el 95% de la decisión humana es realizada de forma subconsciente. Otro dato relevante, que acusa el interés serio por develar qué ocurre en esas 3 libras de materia gris en nuestra cabeza, es que en estos momentos se desarrolla el proyecto del “Mapa del Cerebro Humano”, financiado por el gobierno estadounidense desde el 2014.

Gerald Zaltman para el sector turismo.

Gerald Zaltman para el sector turismo.

Hay, por supuesto, una extensa literatura académica que sustenta la primacía de lo irracional sobre lo racional en la toma decisión. Al final de este artículo, les compartiré algunos títulos y autores que pueden ayudarnos a combatir ciertos paradigmas a la hora de hablar de consumidores, de personas que no sólo piensan y razonan, sino también sienten, reaccionan, se emocionan. No es neuromanía; es condición humana.

Lo que más sobra en nuestro sector es data: abundan estudios de perfiles y segmentos de turistas, elaborados por PromPerú y consultoras especializadas. Sin embargo, a la luz de nuestros modestos logros como actividad económica, ninguna de estas investigaciones ha servido de mucho. Lo único que han validado esos estudios, que se presentan por todo lo alto en distintos foros, ha sido el predominio de la cultura como motivación central de viaje, sobre todo hacia el sur peruano andino, que Lima sea ya una plaza para el turismo MICE y que el público chileno sigue prefiriendo Tacna para compras, tratamientos odontológicos y, recientemente, para lavar su vehículo. ¿Alguna novedad? No.

Con toda elocuencia, hay que decirlo: la investigación de mercados no sirve para innovar en turismo y en ninguna otra actividad inherente a la economía de servicios, a la dinámica de los negocios dedicados a generar experiencias de consumo. Recurro a la siguiente fórmula a efectos de una mejor explicación:

La Fórmula del Valor en Marketing. Aporte del Lic. Fernando Botella para la EOI – España.

Donde…

V: Valor

Vf : Ventaja funcional 

Ve : Ventaja emocional 

Ct : Costos Totales  

Considerando el nuevo escenario económico, saturado de empresas turísticas con un discurso estándar que hace frente a un cliente empoderado por las TIC, yo te formulo la siguiente pregunta en términos comerciales: ¿en cuál de esas variables te conviene accionar más para cumplir tus objetivos de marketing? Muy bien, has captado el mensaje y ahora estás dispuesto a entender y aceptar que los guarismos, proyecciones y estadísticas no lo son todo.

Descartes se equivocó.

Los gurús de la innovación empresarial en el mundo coinciden en una cosa: la primera condición para generar innovación es reconocer nuestras falencias. Vale decir, nos toca hacer un mea culpa, romper con esos viejos paradigmas que no permiten apreciar cosas tan básicas como reconocer que los consumidores no somos ―en palabras del Dr. Antonio Damasio―, “máquinas pensantes que sentimos sino máquinas sentimentales que pensamos”.

Psicólogo galardonado con el Nobel de Economía.

O la teoría de por qué haces lo que haces.

Visiones más comerciales del marketing moderno.

Otras visiones del marketing moderno.

Seminario Certificado de Marketing Gastronómico

Presentación:

Si buscas revolucionar tu negocio gastronómico, conocer cómo se generan experiencias de alto valor y cómo aplicar de manera sencilla los principios más efectivos del neuromarketing para restaurantes, ésta es tu oportunidad.

No te pierdas nuestro Seminario Certificado de Marketing Gastronómico, bajo el Modelo ALE 1, diseñado para la innovación de restaurantes, que te ofrece una visión comercial más práctica y un método centrado en la experiencia del nuevo consumidor y las últimas tendencias en restaurantes. Con el auspicio de Coopera Consultores, empresa pionera en temáticas de capacitación disruptiva.

Menú Temático:

– Proceso de Generación de Experiencias
– La era del Shopper Culinario
– Insights culturales en la Mesa peruana
– Tendencias: Wellness, Etnoconsumer y Tecnofacilismo
– Principios de Neuromarketing para restaurantes
– Modelo Táctico de Marketing Gastronómico (ALE 1)

Ponente: El Turismólogo – Renzo Miranda

Especialista en Innovación y Marketing. Docente universitario, conferencista y consultor de gobiernos locales y empresas de servicios, con conocimiento de la problemática de pymes turísticas y gastronómicas. Autor del libro “Crítica del Turismo”. Gerente de Capacitación y Desarrollo de Coopera Consultores. Creador y promotor del Congreso Internacional “ExpoNegocios: Gastronomía e Innovación”. Empezó su carrera de Turismo y Hotelería incursionando en el área de Alimentos y Bebidas de los hoteles Meliá y Wimbledon. Se ha desempeñado como facilitador del Plan de Intervención y Promoción Social de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Ha sido columnista de la revista “EP Turismo, Gastronomía & Viajes” y del diario “El Peruano”. Participante de los Talleres del Centro de Investigación en Turismo y Desarrollo Sostenible – CITDES PERÚ. Miembro latinoamericano del Portal Web español www.nuestroturismo.com y gestor del blog profesional www.elturismologo.wordpress.com

 
Costo: s/. 40.00 (Incluye certificación y coffee break)

Depósito Cuenta Interbank: 087-306767251-0 (Enviar foto del voucher y nombre completo a Renzo Miranda.)

Contacto WhatsApp: 987 114 507 (RPC)

Los  esperamos este sábado 4 de marzo, de 4:00 p.m. a 7:00 p.m., en el Centro de Innovación Co-Labora Coworking, en Av. Aramburú 878 (Surquillo).


Reserva tu cupo pronto. Certifícate. Aplica. ¡Logra resultados ya!