Las oportunidades del Turismo Religioso

A diferencia de otros sectores de la economía, el turismo no extrae recursos para su venta; el turismo exhibe recursos y crea, en torno a ellos, programas de visitas con contenido.  Bajo esta perspectiva, carece de toda consistencia afirmar que el aporte del turismo sólo se puede medir en términos económicos. En realidad, el aporte que caracteriza y singulariza a la “cultura del encuentro” es, sobre todo, el enriquecimiento espiritual que propicia entre poblaciones receptoras y visitantes. Porque el turismo, aunque no se ciñe necesariamente a un marco pedagógico, es una manera de aprendizaje humano.

Valga esta aseveración para abordar, desde un enfoque de marketing, la que es quizá la mejor forma de vivir esa experiencia de enriquecer el espíritu: el turismo religioso.

El marketing turístico tiene por finalidad darle apertura comercial a recursos naturales y culturales para su óptimo aprovechamiento turístico. Ese propósito se torna muy delicado cuando hablamos de expresiones de la religiosidad. No se trata, es claro, de comercializar burdamente la religión, sino, más bien, de darle un valor a sus elementos simbólicos ancestrales que, sustentados en la fe, conforman la identidad de un colectivo humano. Así pues, podemos decir que una modalidad como el turismo religioso contribuye a entender la identidad de los pueblos. Aquí entran a tallar los criterios sostenibles del turismo, puntualmente en todo lo relativo al respeto de la identidad cultural. A nuestro juicio, es inadmisible que se pueda concebir y desarrollar turismo religioso sin sostenibilidad sociocultural.

Considerando lo anterior, podemos ahora pasar revista al potencial peruano en materia de turismo religioso. Resulta evidente que nuestro país cuenta con buena variedad y cantidad de ventajas comparativas para este tipo de turismo, cada vez más demandado por creyentes y no creyentes, gentes que desean poner en práctica su devoción o gentes que buscan la experiencia de ‘la cultura viva’.

 A continuación, citaremos algunas de nuestras ventajas comparativas por categorías.

1.  Peregrinaciones religiosas

La Virgen de la Candelaria en Puno, El Señor de Ayabaca en Piura, La Mamacha del Camen en Paucartambo, El Señor de Luren en Ica, La Virgen de Chapi en Arequipa, El Señor de los Milagros en Lima, La Virgen de la Puerta en La Libertad, El Señor de Qoyllor Riti, en las alturas de Ocongate, Cusco… son peregrinaciones religiosas que manifiestan colectivamente un gran fervor de fe. Algunas de ellas ya forman parte de itinerarios turísticos, es cierto. Aun así, es conveniente que la ruta de peregrinación esté habilitada con señalización adecuada, que los guías de turismo tengan amplia versación sobre el tema, que el tour operador respete a pie juntillas las fechas de cada acontecimiento y que, si la peregrinación tiene un correlato de celebración (casi siempre ocurre así), se procure un disfrute libre de excesos, sin degenerar en la frivolidad. En esta categoría, cabe incluir a la célebre Semana Santa de Ayacucho como festividad religiosa y a la Fiesta de San Juan en la Amazonía, así como a la larga lista de fiestas patronales, que en Perú se festeja una diferente cada día del año.

2. Rutas de Santos

Éste es un asunto que el marketing turístico parece haber olvidado. Es sabido que ya contamos con rutas de escritores (la de Vargas Llosa, la de José María Arguedas, la de César Vallejo); sin embargo, no hemos despertado a la magnífica posibilidad que significan las rutas de santos. ¿Acaso no hay santos peruanos de renombre universal? San Martín de Porres, Santa Rosa de Lima, la Beata Sor Ana de los Ángeles, la Beata de Humay, Santo Toribio de Mogrovejo (español afincado en el Perú Virreinal) y otros santos están esperando a los creativos del marketing para implementar rutas turísticas que despierten el interés de públicos fieles como los estudiantes e investigadores.

Un caso que vale referir para esta categoría es el programa turístico católico “Recorriendo los Pasos de Juan Pablo II”, cuya demanda en Europa no tiene nada que envidiarle al afamado “Camino de Santiago de Compostela”. Es que en el Viejo Continente han sabido sacar ventaja del renombre universal del papa más carismático de la historia. El programa consiste en visitar los templos y lugares donde Karol Wojtyla ejerció su sacerdocio a lo largo y ancho del mapa europeo.

3. Monumentos Religiosos

Catedrales, santuarios, monasterios, capillas y ermitas son recursos que abundan en nuestras regiones. Incluso en las localidades más alejadas e inhóspitas se pueden hallar iglesias de bella factura arquitectónica, que conservan en su interior obras de arte. Pienso en las iglesias de los pueblos del Valle del Colca, la iglesia de Andahuaylillas y la de Chincheros en Cusco, el Monasterio de Santa Catalina en Arequipa, las 33 iglesias de la ciudad de Ayacucho, las de Barrios Altos en Lima. (Cusco, además, reviste especial importancia por la Escuela Cusqueña, expresión cultural de entraña religiosa que aportó admirables cuadros al arte pictórico nacional.) Para un buen marketing de esta categoría conviene diseñar una estrategia promocional agresiva, dejando de lado esa timidez que hay en los círculos eclesiásticos. De lo contrario, sus iglesias (es decir, su historia y legado) serán desconocidas por el gran público, y eso es precisamente lo que se debe evitar.

Éstas son las oportunidades del turismo religioso, una interesante y enriquecedora modalidad de viaje, que puede ser el motivo central de la visita o el complemento ideal de itinerarios culturales en las grandes urbes modernas o en pintorescos espacios rurales. El punto clave del turismo religioso es, dado su amplio campo en nuestro país, plantear propuestas diferentes y únicas que den relieve siempre a las expresiones de la religiosidad, resaltar a plenitud esos elementos simbólicos ancestrales —expresados en procesiones, ritos, pasacalles, recintos, artes, danzas, colores, sonidos— que sustentan la praxis del credo religioso.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: