MINCETUR: turismo internacional creció 10% y generó US$ 3.229 millones en divisas

El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) dio a conocer hoy sus cifras oficiales para el año 2012: la llegada de turistas internacionales alcanzó los 2 millones 846 mil visitas, lo que representó un incremento del 10% en relación al año anterior, mientras que el ingreso de divisas llegó a US$ 3.229 millones (11% más con respecto a 2011).

 

Según el Mincetur, sus cifras se basan en las estadísticas proporcionadas por la Dirección General de Migraciones y Naturalización (Digemin), la misma fuente que maneja el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) que la semana pasada dio cuenta que los movimientos migratorios de entradas de extranjeros al país en el 2012 totalizaron 3’487,346, cifra que representó un incremento de 8,2% comparado con el 2011.

 

El Mincetur señala en un comunicado de prensa, que el crecimiento de las llegadas de turistas internacionales se explica principalmente por la mayor conectividad del mercado aéreo peruano.

 

“Durante 2012 el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (AIJCH) registró un incremento de 32 frecuencias semanales de vuelos internacionales, con respecto al año 2011. A nivel de líneas aéreas destacaron: LAN Airlines (+9 frecuencias adicionales), TACA Perú (+9), LAN Perú (+7) y Copa Airlines (+7). Como resultado, el AIJCH ofrece 546 frecuencias semanales que permiten mayores conexiones y destinos, con más y mejores opciones de viaje”, indicó el ministerio.

Fuente: http://infoturperu.com.pe/noticias-del-dia/5460-mincetur-turismo-internacional-crecio-10-y-genero-us-3-229-millones-en-divisas%20

Vídeo: Fortalecimiento en la Competitividad del Sector Turismo

 

Este vídeo, que es la síntesis de un evento turístico realizado en México, nos sirve como una introducción a la Competitividad en Turismo. A continuación, El Turismólogo extrae algunas ideas clave en torno a ese tema, que desarrollaremos en un próximo post.

 

. Competitividad con base en el capital humano. De esto hablamos en turismo.

 

. Si queremos destacar como país turístico, ya no basta una sonrisa de anfitrión.

 

.Profesionalización y certificación del recurso humano es lo necesario y conveniente para ser competitivos.

 

.Relación de saberes, certificación de las habilidades, prestación óptima del servicio = COMPETITIVIDAD

 

. Una propuesta seria de competitividad debe detectar cuáles son las brechas de los recursos humanos con respecto a las competencias requeridas para el sector turístico.

 

.En materia de competitividad turística, el rol fundamental del gobierno es desarrollar sistemas nacionales de competencia para ese  amplio abanico de actividades y responsabilidades que representa el sector de viajes.

 

. Se hace necesario, también, que se identifique cuáles son los procesos de certificación estándares de competencia de clase mundial, que se están valorando en el mundo de hoy y que aplican para nuestra realidad nacional.

UNIVERSIDAD, MUNICIPIO Y TURISMO

Una relación que genera interés, en aras de una visión integral del desarrollo turístico, es la del binomio municipalidad-universidad.  De poseer recursos para la puesta en valor turístico de su jurisdicción, la municipalidad está en condiciones de ser uno de los mejores espacios para la realización profesional de egresados universitarios en turismo. Esto, a mi juicio, es indiscutible. Más aún por tratarse de una entidad pública con un inherente compromiso social.

Sin embargo, hay un escollo por salvar. Desde hace muchos años, la universidad peruana mantiene una idea limitada del turismo como objeto de sus programas curriculares. Hay en estos un énfasis excesivo del carácter empresarial del turismo, que se imprime sobre todo en cursos relacionados a la gestión de agencias de viaje, a la administración de empresas de hospedaje, de transporte y restauración. Si bien el dictado de estas asignaturas reviste importancia con relación al presente y futuro laboral de nuestro país, lo cierto es que el turismo como materia universitaria —e incluso como fenómeno socioeconómico— no sólo contempla la faceta productiva-comercial.

Actualmente, es claro que temas como la gestión municipal y la planificación local del turismo, decisivos en todo lo relacionado al desarrollo sostenible, reclaman un perfil de profesional con competencias no sólo de línea empresarial. La ausencia de profesionales con un perfil orientado a labores de administración pública explicaría por qué nuestros gobiernos locales, lejos de consolidar sus ofertas turísticas, naufragan en la ineficiencia y la ignorancia. Tremenda injusticia para el Perú dada su riqueza y diversidad de recursos.

Nadie puede negar lo significativo que es apostar por el sector empresarial del turismo, que implica generar inversión, riqueza y empleo, lo cual es encomiable. Pero, a decir verdad, es poco lo que lograrían los esfuerzos del empresariado turístico si su principal socio, el sector público, no cuenta con las competencias profesionales requeridas para planificar destinos turísticos que generen importantes flujos de visitantes.

Si consideramos que hacia el año 2020, según las proyecciones de la OMT, se prevé llegar a la cifra de 1 600 millones de viajes por concepto de turismo internacional*, cabe formularse la siguiente pregunta: ¿están los estudiantes peruanos siendo preparados para planificar destinos turísticos que superen las expectativas de esos millones de potenciales visitantes?

Definitivamente se está limitando demasiado las posibilidades del turismo en el Perú. Las universidades, que tienen el compromiso de formar profesionales para el progreso del país, no están atendiendo la necesidad de formación en materia de planificación de destinos, que, fuera ya de las aulas, es competencia de los actores del sector gubernamental, puntualmente de los del municipio. De ahí que sea necesario reconocer la importancia del binomio municipalidad-universidad: porque esta labor de planificar, de no realizarse con criterios profesionales, echaría por la borda las iniciativas privadas más promisorias.

Las universidades, demasiado centradas en lo empresarial, olvidan que los nuevos productos turísticos diversificados que crean y desarrollan los empresarios, deben tener un soporte físico —un  ordenamiento territorial, una población concientizada, una regulación ecológica ad hoc—, unas condiciones óptimas para constituir una oferta realmente competitiva: condiciones que comprenden el radio de acción municipal.

Es evidente que falta trabajar mucho en ampliar la visión del turismo en las universidades peruanas. Ante esto, creo que las Escuelas de Turismo deben reformar, más temprano que tarde, sus programas curriculares, empezando por dar un espacio a la gestión  municipal del turismo, que tiene en la planificación de destinos su tema esencial. Asimismo, es deseable que se desarrollen convenios con gobiernos locales interesados en capacitación de los actores involucrados,  tanto en el plano de acciones in situ como en la dirección y control de la actividad turística.

Para alcanzar el desarrollo sostenible del turismo se precisa de la visión, innovación e inversión del sector privado, de la voz y actitud positiva de la población, de las buenas prácticas de los visitantes, y, claro está, de la participación de gestores públicos, de planificadores y asesores locales, profesionales que las universidades también deben formar para hacer del Perú, por fin, un destino de primer orden dentro del mapa turístico mundial.

 

Notas:

 

* Fuente: Panorama OMT del Turismo Internacional. Edición 2010.

 

CULTURA TURÍSTICA: BASE PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DEL TURISMO

En turismo hay una sentencia irrefutable: sin cultura turística no es posible, ni por asomo, un verdadero desarrollo sostenible. Asumir el turismo como una actividad económica importante en la agenda política, debe ser la prioridad de los países que cuentan con gran variedad de recursos para su puesta en valor turística, con mayor razón si se trata de países azotados aún por la pobreza.

Hablar de cultura turística —no de conciencia turística, concepto ya caduco porque remite a una idea de sesgo individual, mas no colectivo— es referirse a una serie de actitudes encaminadas a reconocer la importancia, necesidad y utilidad del turismo como  una vía para el progreso: porque significa la generación de empleo digno para más personas, porque enriquece el espíritu humano y porque pone de relieve las bondades culturales y naturales de un país. Estas razones son suficientes para tomar en serio el concepto de cultura turística que, incluso antes que el diseño de un prometedor plan de marketing, asegura los efectos positivos del turismo en la mentalidad de los actores involucrados. Simple lógica: si estamos realmente convencidos de los beneficios del turismo, son mayores las probabilidades de cumplir los objetivos de un plan. La cultura turística es una garantía de que las promesas del turismo se van a cumplir.

De acuerdo con MINCETUR, la idea de cultura turística tiene un enfoque colectivo, basado en el desarrollo sostenible, y tiene relación con conocimientos, sentimientos y valores que atañen, por igual, a todos los agentes involucrados en el sector turismo: residentes, visitantes, funcionarios públicos, empresarios y académicos. No es más flexible para algunos y exige mayor compromiso de otros. Se aplica a todos en un mismo plano: desde una visión compartida de futuro. De lo contrario, los esfuerzos de unos serían “boicoteados” por el de otros. Sucede con frecuencia en el Perú. Por ejemplo: si una municipalidad no se encarga de disponer receptáculos para desechos cerca de sus rutas turísticas, el visitante se verá obligado a contaminar, faltando a sus buenas intenciones con el medio ambiente. También: si los empresarios no incluyen a los lugareños en sus planes de inversión hoteleros, se estarían granjeando la antipatía de aquellos y la probable marcha anti-inversionistas.

Nuestro país, por supuesto, viene desarrollando un Programa de Cultura Turística, diseñado en consonancia con el PENTUR 2008 – 2018.  El nuestro, similar al de otros países, busca consolidar el reconocimiento de la importancia del desarrollo sostenible del turismo en la vida nacional, teniendo en consideración objetivos relacionados a la preservación del patrimonio natural y cultural, a la innovación como instrumento de difusión educativa, a la Responsabilidad Social Empresarial y a la lucha contra flagelos sociales como la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes (ESNNA).

Pero el aspecto más importante de todo programa en materia de cultura turística reside, a no dudarlo, en que sirve de orientador a la pauta de comportamiento de la población receptora dentro del contexto turístico. Elementos como la hospitalidad, la calidez, la seguridad, la cortesía y la confianza sirven para medir los niveles de cultura turística de los habitantes y, al mismo tiempo, forjan la imagen de determinado lugar. Todo ello incide en el salto al posicionamiento que el país puede lograr como destino turístico competitivo o, por el contrario, en el fracaso de sus más anhelados objetivos de marketing.

II ENCUENTRO INTERNACIONAL DE CULTURA TURÍSTICA

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Los días 27, 28 y 29 de noviembre se desarrolló el II Encuentro Internacional de Cultura Turística, un evento organizado por MINCETUR, que busca consolidar el reconocimiento de la importancia del turismo en nuestro país, mediante el intercambio de experiencias e ideas entre representantes foráneos y locales. Autoridades, directores de turismo, representantes del sector privado, cultural y académico, tuvieron la oportunidad de compartir impresiones, tender puentes profesionales y concretar alianzas estratégicas en torno al tema de Cultura Turística.

Digno de destacar fueron la implementación de 3 meses de trabajo, cuyos ejes temáticos se desarrollaron en atención a: 1) ¿Cómo involucrar a la población en el desarrollo de Cultura Turística local, regional y nacional?; 2) Desde la Gestión Pública: ¿Cómo desarrollar una Cultura Turística local, regional y nacional?; y 3) ¿Cómo fortalecer la Cultura Turística desde la educación? Las conclusiones que se recogieron al finalizar el evento pueden resumirse en: fortalecer la cohesión entre sector público, privado y académico; priorizar labores de talleres y charlas informativas dirigidas a la ciudadanía; considerar la comunicación inclusiva que involucra la pluriculturalidad y las diferentes lenguas; y generar sistemas eficientes de indicadores de los niveles de Cultura Turística en la población.

El turismólgo con Amora Carbajal Schumacher, Directora Nacional de Turismo

El turismólgo con Amora Carbajal Schumacher, Directora Nacional de Turismo

Ha sido, pues, una jornada fructífera y estimulante. Este blogger, en calidad de Teniente Gobernador de Alto Selva Alegre (Arequipa Ciudad), participó del evento en la mesa de Gestión Púbica y pudo constatar el interés creciente por trabajar seriamente en cultura turística, sobre todo en colegios, que son los espacios claves, los semilleros del país, para cimentar las bases de un reconocimiento del turismo como garantía de desarrollo sostenible para Perú. Asimismo, como parte de una serie de artículos que estoy preparando, realicé una breve entrevista a uno de los ponentes extranjeros invitados y a una autoridad regional del sector. Este material será expuesto en el blog en días posteriores.

Si de algo estamos seguros es que, con el paso inexorable del tiempo, entre nosotros se irá afianzando la convicción de que somos un país turístico. Que así sea. El Perú lo merece.

¿Por qué no somos competitivos en turismo?

He aquí unas razones. No las impongo; sólo las comparto. Es conveniente hacerlo.

Cuestión tiempo.

Aunque la actividad turística en Perú cuenta con un marco legal que data de 1932, el cual en lo sucesivo ha sido modificado por diferentes gobiernos, dando lugar a la formulación de nuevas leyes y a la creación de entidades públicas dedicadas al turismo, es recién en la segunda mitad de los noventa que empezamos en realidad nuestra carrera turística. Recordemos: hemos sido un país de dictaduras militares, de cuartelazos, de golpes de Estado…. Recordemos: en la década de los ochenta —lapso que marcó a toda una generación: la llamada Generación Cochebomba— vivimos graves problemas económicos y un conflicto interno que traumatizó y desangró a nuestro país, incluso hasta principios de los años noventa. La imagen de Perú, por entonces, no era para nada atractiva al turismo internacional. Por eso, no perdiendo la perspectiva histórica, resulta de justicia señalar que llevamos algo de veinte años en pos de consolidarnos como destino turístico. Es un tiempo limitado.

Cuestión académica.

A diferencia de otros ámbitos del conocimiento, el turismo no tiene todavía un relieve académico en la sociedad. Por lo tanto, es difícil su pleno reconocimiento entre la gente. Se percibe como una carrera desprovista de investigación, únicamente orientada al objetivo comercial. Es verdad que, a excepción de tres o cuatro nombres en el sector, no tenemos investigadores importantes. Las universidades, también es verdad, no alientan la investigación en sus aulas. Esto se explica en que los programas curriculares no son los adecuados. Los directivos de las facultades de turismo no terminan por entender qué es el turismo. Si bien se trata de un fenómeno de carácter interdisciplinario, eso no justifica que los programas curriculares estén atiborrados de ciertos cursos  que desplazan a otros que sí revisten total importancia de cara al futuro del sector. Un ejemplo que grafica este problema es el dictado de cursos como Legislación Turística, que bien pueden ser materia de un seminario o dos, pero no de todo un ciclo académico. Cursos claves, y que merecen más tiempo en su dictado, son Marketing, Planificación, Gestión de Agencias, Hoteles y Restaurantes, Desarrollo Sostenible. Ahora bien, considerando que el turismo no es una ciencia, convendría orientar los esfuerzos hacia una investigación de mercados. Quiero decir que, por ejemplo, los estudiantes presenten como tesis proyectos de negocios bien sustentados, con estudios de inversión, con diseño de producto, con objetivos y metas, o, también, que diseñen planes de desarrollo turístico para algunas localidades. Eso es lo que necesitamos.

Cuestión gubernamental.

El principal problema que surge en las instancias y niveles de gobierno, donde se toman las decisiones que afectan el devenir de los pueblos, es la ausencia de voces autorizadas y competentes en materia turística. En el entorno técnico-profesional de presidentes, ministros, viceministros, directores y alcaldes no hay mucha presencia de profesionales en turismo. Esto ocurre por causa de oportunismos partidistas, recomendaciones bajo la mesa y otros mecanismos similares que se adscriben a un tipo de cultura política que arrastramos desde siglos. Lo cierto es que si la gestión del turismo no está en manos de sus profesionales, posiblemente no avancemos como deberíamos avanzar: con eficiencia, con compromiso, con presupuestos decentes, con visión de futuro. Hay muchos que se introducen en el aparato estatal por necesidad; pocos lo hacen por convicción. Ahí reside el gran problema de nuestro país y, en especial, el gran problema del turismo en nuestro país.

Cuestión empresarial.

Se ha dicho del turismo que depende mucho de las inversiones, del conocimiento y de la innovación que puede aportar el sector privado. Eso es verdad. La única manera de hacer frente a las nuevas tendencias del mercado turístico mundial, tan globalizado y complejo, tan mediático y competitivo, es mediante inversiones, conocimiento e innovación. Hoy, en nuestro sector, las empresas del mundo se enfocan en diseñar productos turísticos especializados. Sin embargo, en nuestro país, que posee variedad de recursos para crear ofertas específicas que respondan a las expectativas de distintos públicos, seguimos ofreciendo lo mismo de hace 30 o 40 años. Además, al margen de la preocupación por tener una planta turística moderna, beneficios fiscales y más facilidades para sus operaciones, los empresarios que invierten en Perú, sean pequeños o grandes, harían bien en reconocer que el recurso humano sostiene sus proyectos. Garantizar una experiencia de viaje satisfactoria al visitante, debe ser el objetivo principal de toda empresa turística. Pero sin personal calificado, sin mejores cuadros ¿cómo podemos ser competitivos? Éste es otro  hándicap de nuestro sector.

No todo está perdido, por supuesto. Sigamos trabajando, creyendo en lo que decimos y hacemos. No hay otra fórmula para enfrentar a las adversidades.

Video: CRECE EL TURISMO, CRECE EL PERÚ (1)

 

En octubre del año 2011, el MINCETUR lanzó la campaña “Crece el turismo, crece el Perú”, cuyo objetivo es afianzar la cultura turística en nuestro país. Este vídeo, como otros que conforman dicha iniciativa, me han servido como complemento ideal durante los talleres que imparto en torno al tema de Cultura Turística, que considero fundamental de cara al reconocimiento de los beneficios que reporta el turismo. Pronto presentaré un artículo crítico sobre eso. Por ahora, si no lo han hecho ya, sientan y piensen este vídeo, el primero de algunos que compartiré.